dijous, 12 de desembre de 2013

Activitats LIFE VICTORIA 2013

LIFE Victoria·Barcelona @News
www.lifevictoria.com




Mañana LIFE viernes 13 de diciembre
¿De qué puedes disfrutar y dónde?


Esc. Superior de Música Catalunya
(ESMUC - Padilla 155, Auditori)

11.00h-14h LIFE Akademie
Masterclases Ulrich Eisenlohr
[Aula de Orquesta]
-------------

17.00h. LIFE Akademie 
La composición para el instrumento vocal (Debate)

Miquel Ortega, Alberto García Demestres, Bernat Vivancos.
Modera: Salvador Parrón

INTERPRETACIONES EN DIRECTO


19.30h. LIFE Concert #3
 
Concierto Masterclase Ulrich Eisenlohr
[Aula de Orquesta]
ACTIVIDADES GRATUITAS.
RESERVAR TU PLAZA




¡CONSIGUE TU ENTRADA!
ADQUIERE ENTRADAS para el LIFE Concert #4, a través de:
 - Nuestra Web
- Teléfono 935879538.
Por ser una aportación que realizas a la Fundación Victoria de los Ángeles que te da derecho a asistir a los conciertos, podrás tener la desgravación del 25% del importe de las entradas en tu próxima declaración del IRPF si nos pides el certificado fiscal correspondiente.
 


Prepárate el recital del día siguiente escuchando el programa en la playlist que hemos preparado para ti en nuestro canal de Spotify
Siéntete el protagonista del Festival poniendo tu grano de arena en redes sociales utilizando el hashtag
#LIFEVictoria


Vive el LIFE, live the EXPERIENCE”
www.lifevictoria.com



PATROCINADORES

COLABORADORES

MEDIO DE COMUNICACIÓN PRINCIPAL

MEDIOS DE COMUNICACIÓN COLABORADORES

CON EL APOYO DE



Copyright © 2013 Lied Festival Victoria de los Ángeles, All rights reserved.
Vive el LIFE, live the EXPERIENCE!

Our mailing address is:
Lied Festival Victoria de los Ángeles
Plaça Victòria dels Àngels 2
Sant Cugat del Vallés, Barcelona 08172
Spain

CONSERVATORI DE SANT CUGAT: Avui comença el Festival LIFE VICTORIA

CONSERVATORI DE SANT CUGAT: Avui comença el Festival LIFE VICTORIA: El Lied Festival Victoria de los Ángeles ret homenatge a la soprano barcelonina combinant tres de les facetes que la van definir: l&#3...

divendres, 27 de setembre de 2013

Concurs de cant Josep Mirabent i Magrans

Dates:

30 de novembre de 2013. Concurs de música de cambra
1 de desembre de 2013. Concurs de cant

Lloc:

Saló d’Or del Palau Maricel. Sitges. Barcelona

Premis:

APARTAT DE MÚSICA DE CAMBRA
1r Premi: 3.000 € (Premi Família Mirabent i Magrans)
2n Premi: 2.000 € (Premi Generalitat de Catalunya)
3r Premi: 1.200 € (Premi Ajuntament de Sitges)
Premi Fundació Mas i Mas: a mode de concert dins del cicle “30 minuts de música” temporada 2014
Premi Joventuts Musicals de Catalunya: inclusió d’una formació a la “Xarxa de Músiques a Catalunya”

APARTAT DE CANT
1r Premi: 3.000 € (Premi Família Mirabent i Magrans)
2n Premi: 2.000 € (Premi Luciano Pavarotti Foundation-S. Pellegrino)
3r Premi: 1.200 € (Premi Fundació Callís)
Premi Fundació Mas i Mas: a mode de concert dins del cicle “30 minuts de música” temporada 2014
Premi Joventuts Musicals de Catalunya: inclusió d’un cantant a la “Xarxa de Músiques a Catalunya”

Jurat:

APARTAT DE MÚSICA DE CAMBRA
Edmon Colomer. Director d’orquestra
Yiya Diaz. Pianista
Assunto Nese. Violinista
Xavier Chavarria. Periodista musical
Mònica Pagès. Presidenta de Joventuts Musicals de Catalunya

APARTAT DE CANT
Carme Bustamante. Cantant
Raúl Giménez. Cantant
Roger Alier. Crític musical
Ramon Gener. Conductor “Òpera en texans” de TV3
Miquel Lerin. Agent artístic

Organitzen:

Família Mirabent i Magrans
Associació Concertante

Col.laboren:

Generalitat de Catalunya. Departament de Cultura
Ajuntament de Sitges
Consorci del Patrimoni de Sitges
Fundació Callís
Aigua S. Pellegrino
Luciano Pavarotti Foundation
Fundació Mas i Mas
Academia Internacional Barcelona Concertante
Joventuts Musicals de Sitges


http://concursmirabent.com/

dimarts, 24 de setembre de 2013

Conversando con el maestro repertorista Rubén Fernández Aguirre

"Me siento un enorme afortunado por poder vivir de lo que siempre he querido ser: Pianista de Cantantes": conversando con el maestro repertorista Rubén Fernández Aguirre

La brújula del canto: ´Me siento un enorme afortunado por poder vivir de...: ¿Cuál es la primera experiencia que recuerda con la música? Seguramente el mundo coral del que formaban parte mis padres. Recuerdo ...

dimecres, 28 d’agost de 2013

MUSICA RESERVATA actua a Barcelona

El dissabte 28 de setembre, a les 20:30 hores, actua MUSICA RESERVATA a l'església del Pi de Barcelona. Aquest prestigiós conjunt vocal està constituït per vuit cantants, entre els quals s'hi troben Marta Rodrigo i Isabel Juaneda, actual i anterior professores de cant del Conservatori de Sant Cugat respectivament. El grup està especialitzat en música vocal del renaixement i del barroc.


https://www.facebook.com/events/631833180163204/

dijous, 27 de juny de 2013

Leo Nucci: «Lo que cuesta una ópera es obsceno»


Leo Nucci, uno de los mejores barítonos del mundo, pide montajes más sencillos y entradas a 30 euros como máximo

Considerado por muchos como «el mejor Rigoletto de la historia», el barítono italiano de 71 años ha hecho este inmortal papel verdiano más de 500 veces en los mejores teatros líricos del mundo. Este sábado se despide del Maestranza, donde el pasado jueves tocó el cielo obligado por un público entregado, puesto de pie, a hacer un bis en medio de su primera función, algo solo logrado por Alfredo Kraus hace casi dos décadas.
-Hace algunos años en el Teatro Real ya tuvo que hacer un bis, algo que no había sucedido nunca allí con «Rigoletto». ¿Se acordó de eso el jueves pasado en el Maestranza?
-No pensé en ningún momento anterior, sino en el público sevillano, que parecía loco por que lo hiciera, y yo lo hice muy agradecido. Estas personas se levantan muy temprano para trabajar y hacen un gran esfuerzo económico para ver una ópera en directo.
-El público sevillano ha pagado desde 41 a 105 euros por verle y escucharle. A usted y a todos sus compañeros, músicos, etcétera.
-Sí. Y tenemos que estar muy agradecidos, pero me parece una locura lo que cuesta ver una ópera. Cuando se reabrió la Scala de Milán invité a mis hijos y a mi mujer a esa primera función en la que yo, por cierto, actuaba, porque siempre quiero pagar mis entradas, y me costó unos 3.500 euros. Y eran solo tres entradas.
-Antes la ópera no era tan cara.
-Todo es demasiado caro. Se hacen montajes carísimos que cuestan dos millones de euros. Me parece obsceno que como están las cosas, con tanta gente sin trabajo, se gaste tantísimo dinero en montar una ópera.
-¿Cree que se podrían hacer montajes más baratos?
-Sí. La ópera es emoción, magia. Su música y su historia bastan. Y eso se podría hacer sin esas puestas en escena tan costosas ni tanta tecnología. Se podría hacer una ópera con 50.000 euros. Los montajes caros son cosa de los últimos cuarenta años. Antes no eran así, en la época de la Callas eran más sencillos. Se ha inflado mucho todo. Los cantantes cobramos demasiado y lo que cobran muchos directores de orquesta es injustificable.
-¿Por qué?
-Cobra mucho todo el mundo, pero hay directores de orquesta que ni siquiera se saben bien la obra. No hacen bien su trabajo. No justifican lo que cobran. Prefiero no decir nombres.
-¿Todo eso ha contribuido a hacer de la ópera algo elitista?
-Sí, ya le digo que antes no lo era. Una ópera debería costar 30 euros. Mire, en «Pretty woman» una prostituta que nunca ha visto una ópera llora con «La traviata». Esto no es elitista. Es universal. Y el domingo en el Maestranza vino a mi camerino una mujer llorando de emoción. Eso pasa muchas veces.
-¿Y qué le dijo?
-(Sonríe) Primero me disculpé y le dije: ¡señora, por favor, no llore, no lo volveré a hacer más! Pero naturalmente era un llanto de emoción y venía a agradecérmelo.
-¿Qué no le gusta de los montajes modernos, aparte de lo que cuestan?
-Es que se cargan las óperas. Mire, toda esta historia del teatro y las óperas modernas nace en 1920 en Berlín. De modo que toda esta supuesta modernidad no es nueva, sino vieja. Verdi escribió sus óperas como las escribió. He visto Rigolettos «modernos» con abrigos nazis. Eso no significa nada. Como las «traviatas» yonquis o los «nabuccos» actuales.
Han pasado 1.700 años y nada ha cambiado. Las pasiones humanas son universales, las mismas. El sexo ya estaba en la Biblia, en Sodoma y Gomorra. No inventan nada nuevo. Estos directores de escena no son intelectuales sino aprovechados.
-¿Y arrogantes?
-Mucho.
-Ángela Georghiu se fue en un ensayo en el Teatro Real y ya no volvió más por diferencias con el director de escena. ¿Los cantantes no son también demasiado arrogantes?
-Sí, sobre todo cuando no conocen su papel bien y se creen príncipes del mundo solo porque son cantantes.
-¿Hay muchos divos en su profesión?
-Demasiados.
-¿Usted no?
-Para mí una ópera es un equipo. Yo agradezco a los músicos su trabajo sobre el escenario. Puede preguntarlo por ahí.
-¿Qué diría a los que piensan que la ópera es un género anacrónico y que no hay quien aguante estar cuatro horas y media seguidas sentado en una butaca escuchando a Wagner?
-Una ópera de cuatro horas y media no hay quien la aguante (risas). Lo que hace anacrónico la ópera son los montajes modernos. Si se respetaran los originales, en vez de poner a «La Bohéme» en un mundo de drogadictos, no resultaría así.
- El público español le parecerá más indulgente comparado con el italiano, que tan bien conoce...
-Todo el público, en todo el mundo, es gentil. Y también agresivo. Depende de lo que uno haga sobre el escenario.
-En la Scala de Milán, donde usted ha cantado más veces que ningún otro cantante vivo, abuchearon a Roberto Alagna al principio de «Aida» y abandonó el escenario. ¿El cantante debe saber encajar tanto los aplausos como los abucheos?
-Es un compañero y habría que preguntárselo a él, pero yo creo que hay que saber estar en el escenario y tener respeto al público. Yo nunca he hecho en mi vida un anuncio previo de que no estoy en plenas facultades vocales y no voy a poder cantar bien para que el público sea más comprensivo conmigo.
-¿Y a usted nunca le han abucheado? Una mala tarde la tiene cualquiera...
-No. Porque si yo no estoy en plena forma, al 150 por ciento, no canto.
-¿Cuántas veces decidió no cantar en estos últimos 48 años?
-Muy pocas. Soy embajador de Unicef y si no canto bien por cualquier razón prefiero donar mi caché de ese día a los niños.
-¿Y eso le ha pasado alguna vez?
-Sí. Pero el público sabe si tú eres honesto o no. En enero de 1980 en Parma cogí un gran resfriado el día que estrenaba «Un baile de máscaras». Intenté que me sustituyeran, pero no hubo manera. No querían suspender y el gerente me dijo que haría un anuncio previo al público de que estaba resfriado, pero le dije que no.
Cuando llegué al tercer acto me quedé sin voz. Casi mudo. Extendí los brazos hacia el público en señal de disculpa y no se puede imaginar el aplauso que recibí. Me acerqué entonces al público y dije casi sin voz que habían pagado un dinero por verme cantar y que no podía hacerlo. Y que no pensaba cobrar ni una lira. Pero me pagaron, porque el teatro había cobrado las entradas, y yo doné el dinero a un hospital infantil.
-¿Y le ha fallado sobre el escenario alguna vez alguna otra cosa?
-(Risas). Una vez tuve que cantar «Macbeth» con diarrea.
-¿Va mucho al otorrino?
-Nunca, en la vida.
-¿Y cómo cuida esa voz que ha cantado dos mil veces «Rigoletto»?
-Con la garganta, nada. La voz sale del estómago, del diafragma. Lo que hago es fortalecer esos músculos.
-¿Cómo?
-Con la bici, con la que salgo casi a diario. Y con abdominales y flexiones. unos doscientos al día de cada uno.
-¿Cuándo se dio cuenta de que servía para cantar?
-Desde los 15 años. Cantaba boleros italianos y españoles. También era trombonista.
-Pero estuvo trabajando de mecánico hasta los 25 años.
-Mi padre y mi abuelo eran herradores de caballos. De los 15 a los 25 años trabajé en un taller y estudiaba por las noches. A los 25 logré entrar en el coro de la Scala.
-¿Y su padre qué le dijo?
-Dejó de hablarme durante un año. Pensó que no haría carrera. Y yo también lo pensaba. Pero cuando cumplí 28 empecé a despegar y ya él se convirtió en mi primer fan. 



dimarts, 18 de juny de 2013

Curs de cant a càrrec d'Ofèlia Sala

A la primera part d'aquest curs ens centrarem a treballar repertori des de l'inici, és a dir, obres noves que no haguem cantat mai. L'objetiu és aprendre a aprendre. A la segona part, la soprano Ofèlia Sala treballarà individualment amb els alumnes.





























divendres, 24 de maig de 2013

La carrera de Victòria dels Àngels


El 21 de maig es va presentar al foyer del Gran Teatre del Liceu el llibre La carrera de Victòria dels Àngels (1923-2005), de Manuel Capdevila (Témenos edicions, Barcelona 2013).

Aquest llibre, un gran volum de 670 pàgines, recull totes les actuacions de la soprano catalana al llarg de la seva carrera artística, que va començar a Barcelona amb la seva presentació a l'escola Milà i Fontanals el 29 de març de 1931 i va concloure amb l'enregistrament de la Cançó de comiat de Toldrà el 8 de setembre de 2000, a l'auditori Winterthur, acompanyada d'Alíca de Larrocha. Gairebé 70 anys de música amb un total registrat de 2452 actuacions, entre òperes, recitals, gravacions, concursos, etc.

La feina de Capdevila és immensa, tenint en compte la dificultat que representa, en ocasions, aconseguir informació sobre activitats que no van quedar registrades en programes o que van ser modificades en el moment de produir-se. La llista, però, és exhaustiva i gairebé completa. Segurament apareixeran algunes activitats que fins al moment no ha estat possible conèixer però, indubtablement, el treball ens mostra clarament qui va ser Victoria de los Angeles i la seva immensa tasca artística.

A pesar de ser un llibre essencialment de dades, la introducció i les fotografies ens revelen alguns detalls que val la pena conèixer, com els comentaris d'altres artistes o els problemes que va patir amb la seva ineficaç (o directament negativa) representació artística que, malgrat tot, no va impedir que Victòria es signifiqués com una de les cantants més importants del segle XX.
És un llibre que pot interessar a qualsevol aficionat a la lírica i, especialment als estudiosos que vulguin aprofundir en el coneixement de la gran soprano.

Joan Josep Gutiérrez


Enllaços
Catalunya Ràdio 05/05/2013Una tarda a l'òpera
Fundació Victoria de los Angeles
Projecte Verkami

dissabte, 20 d’abril de 2013

Das Rheingold al Liceu

Aquests dies es representa al Gran Teatre del Liceu de Barcelona el pròleg o primera part de la tetralogia de Wagner, L'anell dels nibelungs: L'or del Rin (Das Rheingold).

En aquesta pàgina hi trobareu tota la informació.

Si voleu sentir i conèixer el seignificat dels leitmotiv, entreu aquí  

dimarts, 16 d’abril de 2013

Mor el gran director Sir Colin Davis

Sir Colin Davis

Sir Colin Davis, who has died aged 85, was one of the grand and cerebral orchestral conductors of the English tradition. He inherited his baton directly from Sir Thomas Beecham and, regardless of fashion or popularity, stuck resolutely to understated elegance both on and off the concert platform.

Sir Colin Davis
Sir Colin Davis 
In his youth Davis had been a somewhat arrogant clarinettist who was convinced that he could triumph on the podium. However, having achieved success he seemed bemused at the plaudits that came his way, on one occasion shaking his head in disbelief at a standing ovation. He claimed to have no specialist repertoire, but Mozart and Berlioz were ever-present favourites. In his 81st year he was championing the music of James MacMillan, conducting the premiere of the composer’s 90-minute St John Passion in April 2008.
Tippett was another composer with whom Davis was widely associated, and he conducted the premieres of The Knot Garden (1970) and The Ice Break (1977); but Davis’s interpretations of Bruckner and Mahler were equally revealing occasions, particularly when directing his beloved London Symphony Orchestra.
Over the years he held top jobs at Sadler’s Wells Opera (now ENO), the BBC Symphony Orchestra, the Royal Opera, Dresden Staatskapelle, the Bavarian Radio Symphony Orchestra and the New York Philharmonic. But it was at the LSO that he graduated to the status of self-effacing and revered elder statesman, offering insightful and measured readings of the grand symphonic repertoire without resorting to unnecessary hype or hyperbole.
When he officially retired in 2006, after a decade as principal conductor, he was afforded the title of president of the orchestra, returning in that capacity to direct yet more spectacular musical triumphs and making a perfect counterpoint to the bombastic Valery Gergiev, who had succeeded him.
Acclaim had not always come easily. Succeeding Georg Solti at Covent Garden was widely predicted to be accepting the ultimate poisoned chalice, and so it proved to be: he was booed by the audience after conducting Fidelio, Don Giovanni and Tannhauser and reacted by booing back and sticking out his tongue at the paying public.
Officially he shrugged off the setbacks: “There are various ways of looking at the career of a conductor,” he once said. “One is that you have to survive one humiliation after another”; but privately he was a sensitive soul and easily wounded. Despite these difficulties he remained with the Royal Opera for 15 years, introducing British audiences to, among others, Jessye Norman. Ultimately he had the last laugh, becoming the first Briton to conduct at Bayreuth (Tannhauser in 1977).
If he was wide-ranging in his choice of repertoire, Davis was more dogmatic about musical styles. For example, he denounced the period instrument movement as “an emotional cock-up”, later clarifying this unusually unguarded comment by saying: “It wasn’t a heresy. It was an entertainment... It’s interesting in a certain way but too much of it came out of books... You’re not going to get to the bottom of a Brahms symphony that way.”
And getting to the bottom of a symphony – whether one by Brahms or anyone else – was what marked out Davis as a conductor. His concerts offered remarkable and painstakingly deep insights into some of the most difficult repertoire. A performance of The Trojans by Berlioz in 1993 left even Bernard Levin running out of superlatives. It was, Levin wrote, comparable with Klemperer’s Fidelio in 1961: “From the first bars, it was clear that this experience would be something to treasure always.”
Davis was acutely aware of his own mortality, confessing to Anthony Clare, the radio psychiatrist, that not a day passed without him thinking about his own death. “Every piece of music is a rehearsal of one’s life,” he mused. To reinforce the point he chose to conduct Mozart’s Requiem at his 80th birthday concert. In the first-floor drawing room of his elegant town house in north London he kept a life-size skeleton which sat gazing passively at the youngsters below kicking balls around Highbury Fields. “Just a reminder...”, the softly-spoken maestro would tell visiting journalists, leaving the words hanging uncomfortably in the air.
Colin Rex Davis was born on September 25 1927 at Weybridge, Surrey. His father, Reginald, was all but destroyed by the First World War and ended his working life in an “unsatisfactory position” at a bank. His mother, Lillian, had her hands full with seven children. There was music in the family home, but not of a professional quality, and the ever-present threat of the bailiff loomed ominously.
As a boy, Colin heard a recording of Hans Pfitzner conducting Beethoven’s Eighth Symphony with the Berlin Philharmonic: “I remember saving up five shillings to buy myself my first yellow copy of the score. I took it home, eagerly opened it and music burst out of the pages. It was intoxicating,” he said. Thanks to a benevolent great-uncle, he was educated at Christ’s Hospital. He joined the Royal College of Music at the age of 16, but his clarinet studies were interrupted by National Service with the band of the Household Cavalry based in Bath (where in 1969 he would return as joint artistic director of the city’s music festival with Michael Tippett and Jack Phipps in succession to Yehudi Menuhin).
Like his hero Berlioz, Davis failed to master the piano (“I don’t actually like the instrument much,” he once said). As a result the Royal College would not entertain his conducting ambitions. He taught himself the art by observing Fritz Busch from the clarinettist’s perch in the Glyndebourne pit, all the while gaining experience by directing choral societies. In 1957, on his third attempt, he was offered the post of assistant conductor with the BBC Scottish Symphony Orchestra. The following year he won a standing ovation directing Menuhin in the Beethoven Violin Concerto at Bath.
His big break came in 1959 when, at short notice, he stepped in for Otto Klemperer in Don Giovanni at the Royal Festival Hall, with Elisabeth Schwarzkopf and Joan Sutherland. He did the same for Beecham a short time later, conducting The Magic Flute at Glyndebourne; and in July 1960 he was the subject of a profile in Time magazine which hailed him as “the most promising conducting talent to appear in England since Sir Thomas Beecham himself rose to fame”.
But by the mid-1960s Davis was the quintessential angry young man, notorious as a bad-tempered firebrand and prone to tantrums and clashes with his orchestral musicians. At the same time his first marriage disintegrated. In 1967 he succeeded Sir Malcolm Sargent at the BBC Symphony Orchestra, and in 1971 took over from Solti at Covent Garden.
The reinvention of his persona and discovery of an inner calm was a long and painful process, and often carried out in the public gaze. As he freely admitted: “I ended up doing battle with myself for many years.” Fortunately, his posts in Boston (1972-84) and Bavaria (1983-93) reduced his profile in Britain, so that by the time he returned in 1995 as principal conductor of the LSO – an orchestra whose players had voted overwhelmingly not to employ him 30 years earlier — it was as a mature master. His sole condition of accepting the post was that he only made music; others did the hiring, firing and other chores normally associated with a music director. Now he was in front of a new generation of orchestral musicians who were delighted to find that the ogre had become a man at ease with himself; while still full of steel, he now used a velvet glove to enforce his will.
The results were tremendous. LSO/Davis concerts in the early 2000s became the hottest tickets in town as audiences queued at the Barbican to discover unheard of insights into the great romantic repertoire. Here was a conductor who really could offer revealing insights into the music, enjoying an unforgettable and seemingly unending Indian summer at the end of a turbulent yet triumphant career.
During the early years of the 21st century he was similarly rehabilitated at the Royal Opera House. Meanwhile, he became ever more generous with his time, conducting student operas at the Royal Academy of Music, committing more and more of his repertoire to disc and humouring journalists and others in search of his quiet words of wisdom.
Throughout his life Davis found solace in knitting, showing off his thick cardigans with blushing pride to interviewers. His two elder sisters had probably taught him the art, he said, although he could not remember a time when he did not knit. “They tyrannised me and dragooned me into knitting clothes for their dolls,” he would recall, still knitting his own clothes in his eighties while settling ever deeper into what The New York Times called his “donnish introspection”.
Widely read, he fought back from his personal and professional setbacks through authors such as Hermann Hesse, Hermann Broch and Nikos Kazantzakis. In 1995 he was crowned Pipe Smoker of the Year, and in later years expressed dismay at the increasing restrictions on smoking. A pet iguana lived in the family kitchen.
Despite old age and infirmities, Davis continued conducting. After the death of his second wife in 2010 he was back in the pit within days conducting Mozart’s The Magic Flute and declaring that Mozart is “life itself”. In February 2011 he suffered a fall as he mounted the podium at Covent Garden. However, in September 2012 he accepted his doctors’ advice and stayed away from a nevertheless packed 85th birthday concert held in his honour at the Barbican.
Among many awards and honours, Colin Davis was appointed CBE in 1965, knighted in 1980 and became a Companion of Honour in 2001.
His first marriage in 1949, to the soprano April Cantelo, ended in 1964. He married secondly Ashraf Naini, known as Shamsi, his Iranian former au pair, in 1965. He is survived by their five children and by a son and a daughter of his first marriage.
Sir Colin Davis, born September 25 1927, died April 14 2013